Playa de Tombo
- marcosdietrich7
- 10 de nov. de 2017
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La playa es pequeña, con 900 m de extensión, rodeada de verdes y pequeñas montañas. Los edificios cerca no son muy altos, permitiendo una belleza única, además de librarnos del sofocamiento de construcciones gigantescas. Excelente para relajarse y respirar en todos los aspectos.
El agua es límpida, un verde azul de quitar el sombrero - sí, usted podrá ver sus pies. Se trata de una de las dos playas brasileñas a tener la bandera azul: el sello internacional garantiza calidad ambiental, seguridad y, aún, accesibilidad. La arena acompaña la belleza de las aguas, muy tierna y con un tono de beige natural, pero, a depender del sol, no descarte la zapatilla: ella calienta horrores.